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Síndrome postrombótico
El síndrome postrombótico es una complicación crónica que puede aparecer después de una trombosis venosa profunda. Aunque el coágulo se haya tratado, las venas y sus válvulas pueden quedar dañadas y la sangre no regresa bien al corazón. Se estima que afecta a entre una quinta parte y la mitad de las personas que han tenido una trombosis en la pierna. Causa dolor, pesadez, hinchazón y, en los casos graves, cambios en la piel y úlceras. No tiene una cura única, pero con tratamiento y cuidados se puede controlar.
En resumen
- Aparece meses o años después de una trombosis venosa profunda de la pierna.
- Síntomas: pesadez, dolor, hinchazón, picazón, cambios de color en la piel y, a veces, úlceras.
- Se diagnostica con la historia de la trombosis, el examen y la ecografía Doppler.
- Se trata con compresión, ejercicio, cuidados de la piel y, en casos seleccionados, procedimientos.
¿Qué es el síndrome postrombótico?
Es el conjunto de síntomas crónicos que quedan en una pierna después de una trombosis venosa profunda. El coágulo puede dañar o destruir las válvulas de las venas, o dejarlas parcialmente obstruidas. Como resultado, la sangre se acumula en la pierna y la presión dentro de las venas sube, igual que ocurre en la insuficiencia venosa crónica.
Síntomas
- Pesadez, cansancio o dolor en la pierna, que empeora al estar de pie o al final del día.
- Hinchazón que mejora al elevar la pierna.
- Calambres, picazón u hormigueo.
- Várices nuevas o venas más visibles.
- Piel más oscura, endurecida o con eccema, sobre todo cerca del tobillo.
- En los casos graves, heridas que tardan en cerrar: úlceras venosas.
La intensidad varía mucho: algunas personas tienen molestias leves y otras síntomas que limitan su vida diaria.
Por qué aparece y quién tiene más riesgo
- Trombosis que compromete las venas proximales, como la femoral o la ilíaca.
- Una nueva trombosis en la misma pierna.
- Obesidad.
- Síntomas importantes durante o poco después de la trombosis.
- Anticoagulación insuficiente o interrumpida antes de tiempo.
- Insuficiencia venosa o várices previas.
No todas las personas con una trombosis desarrollan el síndrome. Seguir bien el tratamiento anticoagulante reduce el riesgo de nuevas trombosis.
Cómo se diagnostica
No hay un examen único. El médico combina la historia de la trombosis, los síntomas y el examen de la pierna, y suele usar escalas para medir su gravedad. La ecografía Doppler venosa muestra el estado de las venas y sus válvulas, detecta obstrucciones, reflujo y coágulos antiguos, y ayuda a decidir el tratamiento.
Los síntomas pueden confundirse con los de una nueva trombosis. Por eso, si la pierna se hincha de repente o duele más, se debe consultar pronto.
Tratamiento
El objetivo es aliviar los síntomas, evitar que empeore y prevenir las úlceras. Se elige según la gravedad de cada caso.
Compresión
Las medias de compresión, bien medidas e indicadas por el médico, ayudan a reducir la hinchazón y la pesadez y a proteger la piel.
Ejercicio y movimiento
Caminar a diario y hacer ejercicios de tobillo y pantorrilla favorece el retorno de la sangre. Conviene evitar estar mucho tiempo quieto de pie o sentado.
Elevación de las piernas
Elevar las piernas varias veces al día alivia la hinchazón.
Cuidado de la piel
Hidratar la piel, tratar el eccema y proteger la pierna de golpes y heridas.
Medicamentos y procedimientos
En algunos casos el médico indica medicamentos para los síntomas, o tratamiento de las várices o de las obstrucciones venosas, según los hallazgos de la ecografía. Si hay una úlcera, se trata la herida y también su causa venosa.
No suspenda ni cambie los anticoagulantes por su cuenta.
Cuidados en casa
- Use la compresión todos los días, como la indicó su médico.
- Camine a diario y haga ejercicios de tobillo.
- Eleve las piernas varias veces al día.
- Mantenga un peso saludable.
- Revise la piel de las piernas y consulte si ve heridas, enrojecimiento o cambios.
- Asista a los controles.
Cuándo acudir a urgencias
- Hinchazón repentina, dolor, calor y enrojecimiento en una pierna: puede ser una nueva trombosis.
- Dificultad para respirar, dolor de pecho o tos con sangre: puede ser una embolia pulmonar. Vaya a urgencias de inmediato.
- Herida en la pierna con fiebre, mal olor, pus o dolor que aumenta.
- Pierna fría, pálida o morada.
Preguntas frecuentes
¿El síndrome postrombótico siempre aparece después de una trombosis?
No. Afecta a una parte de las personas que han tenido una trombosis venosa profunda, entre una quinta parte y la mitad según los estudios. Seguir bien el tratamiento ayuda a reducir el riesgo.
¿Cuándo aparece?
Puede aparecer en los primeros meses o varios años después de la trombosis.
¿Se cura?
No hay una cura única, pero los síntomas se pueden controlar bien con compresión, ejercicio, cuidados de la piel y, cuando hace falta, procedimientos.
¿Puedo hacer ejercicio?
Sí. Caminar y mover los tobillos ayuda a la circulación. El médico le dirá qué ejercicio es adecuado en su caso.
¿Es lo mismo que una nueva trombosis?
No, pero los síntomas pueden parecerse. Si la pierna se hincha de repente o duele más de lo habitual, consulte pronto para descartarla.
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Fecha de actualización: 16 de octubre de 2026